Amar (Te)

Sorbo a sorbo.

Tristeza o soledad
-no sé si es lo mismo-.
Detengo las ganas
de romper a la carrera.
Me sumerjo en tus palabras…

Tenemos la palabra,
la mística palabra
que salva el equilibrio;
que protege del pasillo
despeñadero hacia la nada.
Por la palabra sabemos
que el otro es humano y siente:
“te amo”, “te odio”, “te anhelo”.
¡Cuánto te anhelo!
Cada una es un paso
hacia el inmenso
alfabeto del mundo.

Contradictoria,
justifica, incluso,
lo que no aceptamos en nosotros.
Tras ellas
se ama al otro por lo que es,
por el proyecto de vida
que representa para sí mismo;
se ama por comprensión,
por absoluta comunión
con sus pasiones.
Por el proyecto
universal y único
que carnaliza:
por su irrepetible composición
de polvo de estrellas.
En definitiva, por la palabra,
se ama la esencia más desprotegida.
Por admiración
de los pocos gramos que exhalará
en el aliento cuando,
ojalá nosotros,
despidamos con palabras,
“Feliz regreso al origen, Amor mío”.

Anuncios

Acerca de Manuel J.

No cambiaría el sueño de una noche de verano por todos los placeres de la heroína.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s